Benz era un hombre con fantasía y creía en el futuro al igual que Daimler. Éste, lleno de esperanza había dibujado su "buena estrella" en una tarjeta postal.
Una estrella de tres puntas a la cual, después de haberla establecido oficialmente como símbolo de su marca, le dio la interpretación de que era la visualización de las múltiples posibilidades de utilización de los motores Benz, en tierra, en agua y en aire. ¿Cómo se encuentran estos "tres elementos" hoy en día? El mayor peso de la producción de Mercedes-Benz recae ciertamente en el sector de automoción, rama a la que la empresa le agradece en primera línea su reconocimiento y el prestigio que goza a nivel internacional. Si se piensa en el concepto de movilidad en el sentido más amplio, puede verse la forma en que se concreta la exigencia básica de Daimler de manera multitudinaria y amplia: integrar el motor de combustión interna para todas las aplicaciones y en todos los sectores.
Los motores pequeños de Daimler destinados a la navegación y a la industria, gozan hoy en día de gran aceptación, en infinidad de lugares en donde se exige en primera línea capacidad, durabilidad y confianza. Las tres puntas históricas de la estrella de Mercedes, tienen en el presente la misma vigencia y el mismo sentido que Daimler le hubo otorgado.
EL ESLOGAN
Gottlieb Daimler, hombre ingenioso y alegre que dominaba a la perfección tres idiomas, podía, sin embargo, ser extraordinariamente parco en palabras en asuntos decisivos. En esos momentos fijaba conceptos tan precisos como, por ejemplo, su lema referido a la calidad: "O lo mejor, o nada". Los que le conocieron, tuvieron ocasión de escuchar con gran frecuencia estas palabras y más de una discusión se dio por terminada al escucharlas.
A muchos de nuestros contemporáneos, acostumbrados a un estilo de comunicación tan rico en expresiones, el corto y categórico lema de Daimler, les causa el efecto de una sentencia. No solamente porque la máxima "O lo mejor, o nada" ha sobrevivido, sino que es hoy parte fundamental de la filosofía empresarial de Mercedes-Benz y su significado se entiende todavía hoy de la misma forma absoluta: sólo saldrá de la compañía el mejor producto posible dentro de los criterios más exigentes que rigen tanto en calidad como en seguridad.
De lo que se desprende que en Mercedes-Benz la palabra "progreso" significa un aumento de prestación antes que un efecto exhibicionista superficial. Sabemos que Karl Benz tenía una idea muy particular del término "progreso". Él, que sin lugar a dudas tenía una personalidad acusada, sentía repulsión por la exagerada precipitación innecesaria. No se dejó seducir por la idea de que se pudieran producir en cada momento vehículos cada vez más rápidos, mientras no se hubieran resuelto los problemas relativos a la seguridad que se presentaban. Por este motivo existieron enfrentamientos con sus impacientes socios por dar mayor importancia a la calidad y seguridad del producto que a la rentabilidad comercial. Para él, vender un producto no experimentado al cien por cien era, sencillamente, falta de seriedad.